“Intention” y el lenguaje de los contratos: La intención es lo que cuenta

Offer, acceptance, intention, consideration. Grábate estas cuatro palabras como si se tratara de un mantra.

Si has leído los artículos de las últimas semanas, sabrás que en el derecho anglosajón existen 4 pilares para determinar la validez de un contrato.

Si no hay intention, no puede existir un contrato entre dos partes

Es momento de comprender por qué es tan importante para el derecho anglosajón demostrar disposición (willigness) y compromiso (compromise) al establecer una relación jurídica vinculante (legally binding relationship) ya sea de carácter civil (civil relation), comercial (business relation) o laboral (employment relation).

Después de largas y exhaustivas jornadas de negociación (negotiation), se establecen los parámetros más relevantes: los derechos (rights) y las obligaciones (duties) entre los sujetos (parties) del contrato. Todo parece generar satisfacción en esta etapa del proceso, sin embargo hace falta un último elemento: la intención (intention) de las partes por hacer cumplir (comply with) sus compromisos.

El nivel de disposición (willingness) de los sujetos contractuales (contracting parties) dinamiza la relación legal. Pero, si al término de las negociaciones no existe una manifestación por hacer cumplir (comply with) lo acordado, entonces se habría realizado un gasto innecesario de dinero y esfuerzo entre sus participantes.

Un contrato, ya sea verbal (oral) o escrito (written), es sólo un grupo de palabras carentes de utilidad si no se llevan a cabo (carry out). Además, una vez adquiridas ciertas obligaciones (obligations) deben ser cumplidas conforme a lo establecido en el contrato. En el caso contrario, se estaría incumpliendo contrato (breach of contract) y por tanto, la parte que ha incumplido (party in breach) puede ser demandada (sued) y llevada a juicio.

Contract law

Puede que tengamos un acuerdo (agreement), pero no un contrato

La intención de los sujetos contractuales por adquirir derechos (acquire rights) y contraer obligaciones (incur duties) es de suma importancia para el desarrollo de la sociedad. Cada uno de nosotros, como sujetos del derecho en distintos ámbitos, debemos demostrar responsabilidad (liability) en las actividades que nos asigne una normativa legal o que voluntariamente aceptamos como resultado de un contrato.

En esta última etapa de la relación contractual, el aspecto legal coincide con los principios morales universales que sostienen las distintas actividades que desarrollamos en el día a día.

En ocasiones sucede que alguien realiza una oferta, la otra parte acepta, se produce un intercambio de bienes o servicios pero puede que no exista intención de realizar un contrato. No es lo mismo pedir a un jardinero para que me cuide el jardín mientras estoy de vacaciones que pedírselo a mi vecino. En cualquier caso, si no existe la intención (intention) de crear un contrato ejecutable (enforceable by law), estaríamos ante un acuerdo (agreement).

Gracias por leerme. Estaría genial que compartieras el artículo con tus amigos juristas.

Ahora me gustaría hacerte algunas preguntas si me lo permites:

¿Quieres aprender más inglés jurídico?

Suscríbete a la lista de correo de Better Call Esther.

¿Te gustaría practicar inglés jurídico *GRATIS*?

Apúntate a Moot Point, el área privada de Better Call Esther donde podrás ver casos ficticios en inglés y dar tu opinión al respecto. Ahora estamos comentando un caso que trata sobre derecho contractual: Eyre v SotonTravel.

¿Quieres saber más sobre TOLES (Test of Legal English Skills)?

TOLES es el único examen de inglés jurídico reconocido y especialmente diseñado para atender las necesidades de abogados como tú que buscan acreditar su nivel de inglés.

¡Nos vemos pronto!

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *